Fue actor, escritor, guionista, productor y sobre todo humorista mexicano, se convirtió en el ícono mexicano a través de su personaje “Cantinflas”, nombre que lo convertiría en el comediante más exitoso de México. A finales de los años veinte comenzó a actuar en locales de Ciudad de México y creó la imagen prototípica con la que se haría famoso. En 1930 ya era el cómico más famoso del país.

Consiguiendo uno de los máximos premios que puede ganar un actor: Dos Globos de Oro (Mejor Actor de Comedia o Musical en 1957 y 1961). Además en 1978 obtuvo su estrella en el paseo de la fama en Hollywood.

Qué pasó CHATO?

El camino a la fama de Mario Moreno no fue sencillo. Antes de convertirse en actor probó distintas carreras, como medicina, boxeo profesional y baile, hasta que encontró su lugar en las carpas teatrales de México en los años 30. Allí fue moldeando el personaje que lo haría inolvidable: un hombre humilde de barrios populares, con pantalones holgados, un bigote característico y una forma única de hablar que lo distinguía de otros comediantes.

Su debut en el cine llegó en 1936 con No te engañes, corazón, aunque el verdadero impulso lo obtuvo tras asociarse con Santiago Reachi y fundar Posa Films en 1939. Luego de varios cortometrajes, en 1940 protagonizó Ahí está el detalle, película que lo catapultó a la fama internacional y se convirtió en un hito del cine mexicano, reconocida incluso por la crítica española como una de las mejores producciones de la época.

Logros de CANTINFLAS

El gran salto internacional de Mario Moreno llegó en 1956 con su debut en Hollywood en La vuelta al mundo en 80 días, producción que lo convirtió en el actor mejor pagado del mundo y lo posicionó como un referente del cine más allá de los países hispanohablantes. Este éxito abrió las puertas para que trabajara con Columbia Pictures en nuevas producciones.

Su segunda película en Estados Unidos, Pepe, reunió a estrellas de la talla de Frank Sinatra, Judy Garland y Debbie Reynolds, reflejando el prestigio que había alcanzado. Posteriormente, protagonizó cintas como El Analfabeto (1961), El Padrecito (1963) y Su Excelencia (1967), títulos que aún hoy siguen generando ingresos y mantienen vigente su legado en la historia del cine mundial.

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